El diseño también cambió su rol.
Ya no se trata de impresionar, sino de acompañar:
• Arquitectura que no invade
• Detalles que se sienten, no se anuncian
• Ambientes que invitan a quedarse
Cuando el espacio está bien resuelto, deja de ser protagonista y se convierte en fondo.
Y eso, en pareja, lo cambia todo.